Con donación automática habrá ahorro en salud
Detalles Publicado el Sabado 14 de Abril de 2018, Escrito por Especial

Ciudad de México

Anualmente el sector salud gasta tres mil 800 millones de pesos en terapias de diálisis y hemodiálisis tan sólo en pacientes que requieren un trasplante de riñón, el principal órgano solicitado en el país, con una lista de espera de 13 mil 702 personas.

El director general del Centro Nacional de Trasplantes, Salvador Aburto Morales, celebró la modificación a la ley que permite la donación automática de órganos, pues además de permitir una segunda oportunidad a los enfermos, reducirá los gastos al sector salud público.

“Hay un impacto económico muy importante al sistema nacional de salud. Si nosotros tenemos suficientes órganos, suficientes programas de trasplantes y si recuperamos a las personas, va a haber un ahorro”, destacó.

El titular del centro de trasplantes en México rechazó que se obligue a las personas a donar, pues la ley marca la obligación de cada ciudadano de expresar su deseo de donar o no hacerlo.

“Yo creo que es muy importante que podamos entender que no es automática, que no es obligatoria, porque siempre va a haber una solicitud de apoyo y consentimiento”, dijo.

De manera general, indicó que los pacientes que requieren un órgano para sobrevivir le cuestan al país entre 250 mil y 300 mil pesos en tratamientos anualmente.

Aburto enfatizó que la población debe conocer que no todos los fallecidos son candidatos a ser donadores de órgano.

Aquellos que hayan muerto por parada cardiaca o muerte súbita cardiaca, pueden conceder las córneas, tejido músculo-esquelético, pero para donar órganos se requiere de una persona que haya sufrido muerte encefálica.

“La muerte encefálica es el cese irreversible de las funciones del cerebro por un daño estructural irreversible. En ese momento el corazón puede seguir latiendo, pero la persona ya es un cadáver”, explicó.

EL DEBATE

La modificación a la donación de órganos despierta un debate sobre los requisitos para dar constancia de la voluntad de los mexicanos sobre sus cuerpos después de la muerte, así como la figura jurídica de un cadáver y el valor de la familia en la decisión del destino de los órganos de sus seres amados.

Para el doctor Víctor Manuel Martínez Bullé Goyri, abogado especialista en bioética y derechos humanos en salud, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, la actual ley de donación ya establece el carácter de donadores de los fallecidos, pero la mayor diferencia es quitarle el poder de determinación a las familias que se nieguen o acepten obsequiar los órganos.

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