Hondureño e hija duermen en la calle en espera de turno para asilo político
Detalles Publicado el Martes 13 de Noviembre de 2018, Escrito por Marco A. Flores

Nogales, Son


Jorge Aníbal y su pequeña hija Jimena, tienen ya cinco días esperando una oportunidad de aplicar la solicitud de asilo político ante autoridades migratorias estadounidenses, igual número de noches durmiendo en las calles de Nogales, según el relato del migrante proveniente de Guatemala.


Entrevistado en el piso metros antes de ingresar a la garita Dennis DeConcini y con la menor de apenas dos años en brazos, Jorge con los ojos sollozos relató su experiencia y, sobre todo, afectado emocionalmente porque su bebé, acababa de enfermar.


Hace cinco días llegó a Nogales y según él, ha dormido en las calles en ese periodo de tiempo, desconoce qué día o a qué horas va a cruzar.


Viaja solo con su pequeña Jimena, quien enfermó de gripe y de fiebre este martes por la mañana.


Desde inicios del mes, se desplaza desde su país natal y su travesía por México ha sido difícil, relata, más cuando llega a retenes, cuando rezaba a Dios para que no les pasara nada y así sucedió, tuvo suerte.


Tiene una amiga en Estados Unidos con quien espera llegar una vez que logre el asilo político, del que se enteró por las noticias que pudiera ser una alternativa que ofrece Estados Unidos para una mejor calidad de vida.


“Vengo porque se pueda o no cruzar, es por la situación en mi país, es algo duro, hay mucha discriminación y hasta para limpiar un baño necesitas sexto de primaria, lo básico, se paga poquito, quizás 600 pesos a la quincena o mil 200 al mes ¿qué es eso? Pues nada”, señala.


Con su voz entrecortada, agrega que la madre de Jimena se fue con otro hombre a los días que nació, por ello su padre se ha hecho cargo, por ello viaja con ella en búsqueda de un mejor futuro.


Aceptó que el frío esta muy fuerte en Nogales, mas cuando no se tiene una cobija con que taparse y dormir en las calles, a al intemperie, solo con su pequeña hija.


El ver que otras familias han sido llamadas para aplicar la solicitud de asilo, le da esperanzas de que su destino pueda cambiar


Dice no aceptó unirse a alguna caravana de migrantes que tiene el mismo propósito que él, debido a que cada quien mira por sus necesidades y él decidió adelantarse.


“Algunos migran sólo por ambición, mucha gente tiene como sobrevivir, pero hay personas que tenemos dos nudos en la garganta y tenemos que salir”, comenta el migrante de 26 años de edad.

Empresa Contáctanos   Arriba