Café Tacvba, tres décadas de rockear
Detalles Publicado el Miercoles 27 de Noviembre de 2019, Escrito por Especial

Ciudad de México

¿Cuántos años más Café Tacvba podrá bailar por su propia cuenta? La respuesta queda en puntos suspensivos, porque los cuatro satelucos aparentan, no, apestan a la perpetuidad.

Hace más de tres décadas que cada uno de ellos estaba en su onda, comprando discos, tocando con sus propias banditas; en el caso de Joselo, estudiando diseño, tomando clases de guitarra, mientras Quique aprendía con la guía Guitarra Fácil; Meme, en la Ibero lidiando con la ingeniería electrónica y tocando piano, y Rubén, curiosamente, estudiando y desafiando las reglas de una escuela mocha de padres agustinos con una mohicana.

Ahora son los únicos en tener dos MTV Unplugged. Porque Café Tacvba es el sueño de tener una identidad propia, no importando que Rush, los Talking Heads y The Cure les volaban la cabeza, siempre buscando la trascendencia. Un capítulo más se cierra este sábado 7 de diciembre en el Foro Sol y comienza el andar de una nueva década.

Excélsior platicó con Meme del Real, un hombre por el que los años no pasan y sólo se reflejan en lo corto de su cabello y su barbita de candado, pero que sigue siendo el hombre de los pianos del grupo, el que puede exprimir el corazón con una sola rola, Eres; también motivado por el progreso, y no el retroceso, a nivel social y ambiental.

A propósito de ser el único grupo con un par de “desconexiones”, se le cuestionó sobre la intención de enviar un mensaje a nivel social al elegir la Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria para grabar su álbum y el impacto que buscaron.

“Originalmente estaba el deseo de tocar en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco”, compartió el también productor. “Era un reto enorme, que al final  por la logística y la negativa de los permisos no se logró. Era monumental con la intención de mandar un mensaje que ya iba a hablar por sí solo.

“Al final, la Sala estaba más controlada en producción y dentro de ella, en la UNAM, lo que queríamos proyectar en Tlatelolco prevaleció. Hay un espíritu que se buscaba y quedó registrado”, agregó.

Y evidentemente se refirió, y lo confirmó con una risa, al lema de la UNAM: “Por mi raza hablará el espíritu”, liberadora y revolucionaria frase de José Vasconcelos.

Café Tacvba sí ha estado involucrado en la lucha por Wirikuta, sobre todo Rubén, son muy explícitos en cuestión de ambientalismo, ahí está el caso de Olita de Altamar, una oda al agua como elemento vital para la vida, o el vegetarianismo del mismo cantante y defensor del derecho de los animales, no así con la política, al menos desde el punto de vista de Meme, que refuerza su decisión de rodearse de la esencia auriazul.

“Sería muy tonto pensar que un político va a cambiar el curso de una sociedad, aquellos que crean que ahí, en un político, un gobierno o un partido político, pues seguirán esperando.

“Si bien hay momentos donde se percibe esa esperanza de un cambio profundo, ojalá esa sensación prevaleciera.

“Yo creo que hay mucha más empatía y reflexión sobre un cambio a partir de lo que fueron los sismos. Como que la gente provocó un cambio más allá de un gobierno. Mi punto de vista, claro, viene por el privilegio de haber crecido con educación y acceso a la información, pero el grupo siempre está sensible a lo que pasa y cómo nos afecta”, indicó.

La banda tuvo dos momentos que merecen la pena tocar con Meme. Primero, la vuelta a colaborar con David Byrne, el mítico líder de los Talking Heads, quien los acompañó en El Outsider y doble vez. El sujeto raro que los invitó en una ocasión al estudio y los dejó ahí escuchando uno de sus discos y se retiró sin más, ahora regresó a México. Joselo lo define como “raro” en el libro que escribió Enrique Blanc.

Meme volvió a reír al escuchar el adjetivo, porque entonces sí es raro el escocés naturalizado estadounidense.

“Pero más allá de la reacción del público (que fue medianamente discreta) lo hicimos por nosotros, nos dimos el regalo de invitar a alguien al que admiramos, como también invitamos a Gustavo Santaolalla, que es un gran amigo. Lo de David ha sido simplemente loquísimo, aunque para algunos no fue protagónico, para nosotros fue una cosa emocional y él... raro”, reiteró.

Y la segunda es que Rubén repitió la playera de los senos de mujer que en 1995 hizo pensar a algunos mochos que era meramente vulgar e indebida. Pero, como dice el tecladista, ese día o los dejaban salir o se iban. Estaban acorralados.

“El tiempo le quita peso a eso que era complicado para ellos, así que al contrario, les da validez. Hoy ya lo veo como un regalo que Rubén les hizo a los MTV y a todos. Ahora fue un acto de diversión, de continuidad y de ligar un par de proyectos hermanos que otra cosa”, contó.

NI CARROZAS, NI  CON VOCHOS

Como los tacvbos están de cumpleañeros, mucha gente cree que van a llegar con algo extravagante a su noche de parranda el 7 de diciembre en el Foro Sol. Porque, en sus XV, llegaron a bordo de una carroza y con calabazas que poca gente vio, recuerda Meme, pero que marcó un hito en la historia del grupo.

Después, en los 20 años del Avalancha de Éxitos en el Vive Latino, sacaron el vochito de la Chilanga Banda. Así que ellos mismos han creado estas expectativas.

“Es muy gracioso que ciertos gestos trascienden y cobran una relevancia que ni imaginamos. No sabemos si vamos a cubrir esas expectativas. Sí está la idea de hacer algo grande, que ya grande es llegar a cumplir 30 años.

“La expectativa para mí es lo que sucede entre el público y Café Tacvba, una ceremonia de afecto y cariño masiva”, dijo sin dar más detalles. El público lo tendrá que descubrir.

The Cure es uno de sus referentes, y no sólo de ellos, sino también de Caifanes. Se le cuestionó a Meme si, siendo más jóvenes que el referente de The Cure, emularán o tienen esa energía de shows kilométricos que suele aventarse Robert Smith.

“No creo, porque cuando terminamos la gira del Objeto, tocamos ¡casi cuatro horas! Ahora estamos simplificando, no depender de cantidad, sino con una vibra enorme. Tampoco estoy diciendo que con el tiempo (más viejos) seremos como los británicos que salen 45 minutos a tocar y se van, no, Café Tacvba será siempre muy generoso”, comentó.

ERRADICAN INGRATA
Aún no se sabe si Café Tacvba volverá a tocar de alguna u otra forma el clásico de Ingrata, una rola que bajaron por respeto a las mujeres. En Bailando por nuestra cuenta, de Enrique Blanc, Rubén Albarrán le dice al escritor y periodista las razones por las que existe esa rola.

“En la música mexicana siempre se le echa la culpa a la mujer, ella es la que abandona cuando es al revés, es el hombre el que generalmente deja el hogar. Sí, creo que tiene que ver con esa idiosincrasia, la de echarle la culpa a la mujer. Es un rollo cultural, así nacimos como cultura y por eso somos “lo hijos de la chingada”.

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