A 90 millas: Fin de maldición
Detalles Publicado el Miercoles 18 de Enero de 2017, Escrito por René Cárdenas / El Diario

El abrupto final de la campaña de los Vaqueros de Dallas es la comidilla tras la ronda divisional de los playoffs de la NFL.
Los ‘haters’ (los que les caen gordos pues) lurios de ver cómo acaba una campaña esperanzadora basada sobre todo en dos novatos, por quienes, la verdad, no quedó en el revés ante los Empacadores de Green Bay.
Más bien el responsable de la eliminación de los Vaqueros tiene nombre y apellido, Aaron Rodgers, para mi el mejor quarterback de la NFL… sí, por encima de Tom Brady.
El corredor de bola Ezekiel Elliott, quien dejó de ser novato al momento de acabar el partido, alcanzó 125 yardas por tierra. El quarterback Dak Prescott completó 22 de 35 para 302 yardas y una intercepción… al menos por los dos chamacones de los Vaqueros no quedó.
Rodgers hizo algo que jamás pudo hacer su predecesor, Brett Favre, quien no pudo llevar a los Empacadores a una victoria en Dallas en postemporada.
Green Bay cayó en casa de los Vaqueros tres veces (1993, 1994 y 1995) con Favre en los controles. Súmele otra derrota de visita en Texas en 1982 y lo del domingo es casi como haber acabado con una maldición… y lo hizo Rodgers.

Futuro de Romo
Algo sacaron los Vaqueros de esta derrota, la certidumbre de quiénes son sus líderes para la siguiente campaña y también, es un hecho que su defensiva requiere ajustes.
Pero en el receso las cámaras van apuntar hacia quién se pasó en la banca la enorme mayoría de la campaña, Tony Romo.
En abril, Romo tendrá 37 años de edad, bastantes para la NFL; sobre todo, el hecho de que en 2015 vio acción en cuatro juegos, en 2016 en uno y sus números son tres completos en cuatro intentos para 29 yardas.
Los Broncos de Denver suenan como para querer hacerse de los servicios de Romo, pero el tema de un cambio da ‘tuto’ en Dallas.
John Elway, presidente de los Broncos, parece que busca aprovechar el talento que hay en el equipo y que ayudó a ganar el super bowl el año pasado.
Y es que en realidad, Denver parece querer aplicar la misma fórmula, llevar un quarterback veterano que aproveche ese plantel. Tony Romo no es Peyton Manning, pero esperan que su defensiva haga el trabajo.

Burmeister dijo ‘no’
Antes de coger rumbo, la semana pasada una de las esperanzas de Arizona como quertarback, y que tenía varios meses que apuntaba a ser Wildcat, decidió que siempre no (y créame, ahí no se le pide baja a ningún equipo para hacer un cambio) y escogió la Universidad de Oregon.
Los compromisos con universidades son como ley escrita en hielo en la NCAA, ya que los jugadores eligen escuelas, principalmente por su nivel académico… o al menos , eso se supone. Braxton Burmeister tenía un compromiso en Arizona, pero a fin de cuentas, los Patos son su destino. Cosa de diario en la NCAA. Muchas gracias.
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