Fuentes oficiales confirmaron que Bradley Bowyer, de 72 años, perdió la vida tras recibir disparos por parte de tres oficiales. "Recibimos una llamada por un sujeto con comportamiento errático y posible riesgo suicida", declaró un portavoz del Departamento de Policía de Queen Creek. La intervención se llevó a cabo después de que familiares alertaran sobre su estado emocional.
Detalles clave del operativo:
El caso revive el debate sobre protocolos de actuación policial con adultos mayores en crisis. Bowyer, según vecinos, era un residente conocido en la comunidad con historial de problemas de salud mental. La iglesia donde ocurrió el tiroteo permaneció cerrada durante la noche mientras peritos recababan evidencias.