Recientemente, un gran jurado de Arizona aprobó cargos contra veinte personas por una conspiración que, según el fiscal de la oficina del procurador estatal, permitió la obtención y exportación de más de trescientos treinta armas de fuego hacia México entre mayo de 2024 y febrero de 2025.
Las acusaciones sostienen que los implicados coordinaron la compra de armas, pagaron a compradores ficticios y proporcionaron fondos para ocultar la verdadera identidad de los compradores. La red habría logrado introducir aproximadamente 334 armas en el país vecino, muchas de las cuales han sido recuperadas por autoridades federales en México.
Entre los nombres que aparecen en el expediente, destacan:
Los fiscales señalaron que la operación se basaba en la colaboración de compradores en masa que presentaban formularios falsificados ante la ATF, una práctica que ha sido documentada en varias investigaciones anteriores sobre tráfico de armas en la frontera.
La investigación continúa, y las autoridades esperan que la detención de los responsables y la confiscación de las armas contribuyan a disminuir la disponibilidad de municiones para los cárteles.