En una noche de octubre, a finales de la tarde, un vehículo de 2019 modelo Porsche Boxster, manejado por Luis John Artal, se deslizó sobre la calzada de 2ª Street y Euclid, impactando a un grupo de estudiantes que se encontraban en un paso de peatones marcado. El choque provocó la muerte inmediata de dos jóvenes de la Universidad de Arizona, y un tercero resultó gravemente herido.
Según la Oficina de la Examinadora Médica del Condado de Pima, la víctima que falleció en el hospital era la estudiante de 21 años, Katya Rosaura Castillo Mendoza. La policía confirmó que Artal fue arrestado por tres cargos de homicidio en segundo grado y un cargo de abandono de escena de un accidente con muerte.
Las víctimas se conocían entre sí: Sophia Troetel, de 21 años, colaboró como voluntaria en la Oficina del Fiscal del Condado de Pima, mientras que Josiah Santos, de 22 años, era compañero de estudios. Sorprendentemente, la comunidad universitaria descubrió que Sophia y Josiah tenían una relación de pareja, lo que añadió un matiz de dolor a la tragedia.
El tribunal de primera instancia ordenó un fianza de 250 mil dólares en efectivo para Artal, quien manifestó su voluntad de presentarse voluntariamente. Su abogado argumentó que el acusado se trasladó a su casa poco después del incidente y que su padre le indicó que se dirigiera a la estación de policía.
Las autoridades, en coordinación con la Oficina del Fiscal del Condado de Pima, están investigando las pruebas de alcohol y sustancias en el vehículo. Artal, que se presenta como estudiante universitario, ha sido citado para compararse ante la corte el viernes por la noche. El caso se encuentra en una fase temprana, y se espera que los tribunales determinen si la rápida salida del lugar constituye un delito agravado.
Para la comunidad de la Universidad de Arizona, la pérdida de tres estudiantes ha generado una ola de apoyo institucional. La Oficina de Servicios de la Universidad ha proporcionado recursos de consejería y ha anunciado la creación de un fondo de ayuda para cubrir los gastos funerarios y de apoyo a las familias afectadas.
El incidente ha puesto de relieve la necesidad de revisar las normas de seguridad vial en el campus, y se ha convocado a un grupo de trabajo que incluirá a autoridades locales, representantes estudiantiles y expertos en tráfico. La discusión se centrará en la implementación de señales más visibles, la mejora de los cruces peatonales y la promoción de campañas de educación vial entre los estudiantes.