Christopher Ryan Scholtes, de 38 años, fue hallado sin vida en su residencia ubicada en la intersección de la 7ª Avenida y la Avenida Norte. Los agentes de la policía de Phoenix confirmaron que la muerte se debe a un suicidio, tras una investigación preliminar que incluyó análisis de la escena y la revisión de su historial médico.
El caso de Scholtes no es nuevo. Hace un año, el mismo hombre se vio involucrado en la trágica muerte de su hija de 2 años en un automóvil abandonado en Marana, durante una ola de calor que alcanzó los 109 grados. A raíz de la tragedia, aceptó un acuerdo de culpabilidad en el que confesó el asesinato en segundo grado y el abuso infantil, con una sentencia que podría alcanzar los 30 años de prisión.
El 9 de julio de 2024, los servicios de emergencia llegaron a la casa en Paseo Rancho Acero y Paytons Court. La pequeña, ubicada en el asiento trasero, fue encontrada inconsciente y fallecida poco después. Los exámenes forenses revelaron una temperatura corporal de 108.9 grados, marcando la ocasión como una de las muertes por calor más extremas de la región.
Según la defensa, Scholtes había dejado a su hija en el coche con la aire acondicionado encendida mientras se iba a entrar. Sin embargo, grabaciones de seguridad mostraron que la niña permaneció en el vehículo por aproximadamente tres horas, hasta que su esposa regresó a casa. Testimonios de los hijos mayores de Scholtes revelaron que el padre había dejado a los tres niños en el coche en varias ocasiones, distraído con juegos o con la comida.
La oficina del fiscal del condado de Pima, representada por Laura Conover, expresó su profundo pesar por la pérdida de la niña y la ausencia previa de Scholtes en el juzgado. Conover añadió que la decisión de aceptar el acuerdo de culpabilidad fue un paso decisivo, pero que la muerte de Scholtes deja un vacío en la búsqueda de justicia que aún debe satisfacer la comunidad.
El caso, que ha sido seguido por medios locales y nacionales, plantea preguntas sobre la supervisión de los padres y la respuesta de las autoridades ante los peligros del calor extremo. La investigación de la policía de Phoenix continuará mientras se recopilan más datos sobre las circunstancias que llevaron a la trágica muerte de Scholtes.