Autoridades estadounidenses detuvieron al general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, en territorio de Arizona. El detenido fue trasladado a la ciudad de Nueva York, donde la Fiscalía Federal lo tiene bajo custodia y ha programado su primera audiencia para el viernes 17 de mayo.
La acusación, presentada por el Departamento de Justicia de EE. UU., señala que Mérida Sánchez habría recibido cien mil dólares mensuales en efectivo de la facción conocida como “Los Chapitos”, rama del Cártel de Sinaloa, a cambio de no interferir en sus operaciones de tráfico de drogas y de proporcionar información anticipada sobre redadas policiales.
El caso cobra mayor relevancia porque, apenas cuatro días antes, un juez federal de Michoacán había concedido un amparo a Mérida Sánchez para impedir su detención y posible extradición. Sin embargo, el general optó por entregarse a las autoridades estadounidenses, según confirmó el periodista especializado Luis Chaparro.
En México, la dirigencia estatal del PAN presentó denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Puebla y la Secretaría de la Defensa Nacional, exigiendo investigaciones sobre su gestión como comandante de la XXV Zona Militar en Puebla y posibles actos de omisión, encubrimiento o colusión con grupos delictivos.
El documento de la justicia estadounidense también indica que, desde septiembre de 2023 hasta su renuncia en 2024, Mérida Sánchez habría facilitado notificaciones previas de operativos contra laboratorios de drogas, permitiendo al cártel trasladar su producción antes de las redadas.
El exfuncionario forma parte de un grupo de diez personas vinculadas por el Departamento de Justicia con el narcotráfico, entre ellas el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya. Además de su cargo como secretario de Seguridad, Mérida Sánchez dirigió la Escuela Militar de Inteligencia del Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea.