La reserva indígena Tohono O'odham de Arizona interpuso una demanda federal el martes 16 de junio contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el presidente Donald Trump, con el objetivo de frenar la adjudicación de un contrato para levantar el muro fronterizo dentro de su territorio.
Según la demanda, el DHS está violando los derechos de la nación indígena al intentar tomar ilegalmente terrenos que le pertenecen, así como al traspasar su suelo soberano para erigir una barrera física que destruiría sitios considerados sagrados para sus rituales ancestrales.
La tribu, que comparte más de mil kilómetros de frontera con México, ha manifestado históricamente su oposición al muro, prefiriendo el uso de tecnologías de vigilancia de última generación. Señala que, en los últimos dos años, el cruce de migrantes en sus tierras ha disminuido en más del 90 %, lo que, a su juicio, hace innecesaria la construcción de la barda.
Durante el primer mandato de Trump (2017‑2021) se construyeron aproximadamente 737 km de sistema de muro, de los cuales solo 84 km fueron nuevas barreras. En el segundo mandato, el DHS adjudicó contratos para unos 370 km adicionales, anulando más de una docena de leyes de protección ambiental y de especies en peligro para acelerar la obra bajo la premisa de seguridad nacional.
La reserva destaca que ha colaborado con el gobierno federal en materia de seguridad, permitiendo la instalación de barreras vehiculares, sensores, caminos de patrullaje y asistencia a la Patrulla Fronteriza. Sin embargo, considera que la nueva fase de construcción vulnera su soberanía y su patrimonio cultural.
El caso será evaluado por los tribunales federales, y su resultado podría sentar un precedente importante sobre los derechos de los pueblos indígenas frente a proyectos de infraestructura de seguridad nacional en territorio estadounidense.