El rompecabezas comenzó a armarse en 2023 cuando la Dra. Thu-Thuy Dang, de la Universidad de Columbia Británica (UBC Okanagan), identificó la primera enzima vegetal capaz de torcer moléculas en la distintiva forma espiral de los espirooxindoles. Pero el verdadero avance llegó este año, cuando el equipo descubrió el dúo enzimático clave:
El estudiante de doctorado Tuan-Anh Nguyen, líder de esta fase de investigación, detalla por qué el hallazgo es trascendental: "Estos compuestos existen en cantidades ínfimas en la naturaleza. Extraer un gramo requeriría toneladas de materia vegetal". La colaboración con la Universidad de Florida permitió acelerar los descubrimientos.
Detrás de cada avance hay una red de apoyo: desde el Consejo de Investigación en Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá hasta el Instituto Nacional de Alimentos y Agricultura de EE.UU., múltiples instituciones financiaron esta investigación que podría derivar en: