Brasil, con su vasto potencial eólico y una red de generación cada vez más limpia, se perfila como el lugar idóneo donde se materializará la próxima apuesta de TikTok para la región. El gigante de las redes sociales se ha asociado con el desarrollador de centros de datos Omnia y el proveedor de energía renovable Casa dos Ventos para establecer el “cerebro” de su operación latinoamericana directamente en la capital del planeta tropical.
El proyecto contempla un centro de datos alimentado exclusivamente por energía eólica, con una capacidad prevista de 300 megavatios. Este volumen energético, según la compañía, sería suficiente para abastecer aproximadamente a 1.35 millones de hogares brasileños, tomando como referencia el consumo promedio de 1,945 kWh por vivienda. La puesta en marcha está programada para 2027, y se anticipa que generará empleos altamente especializados en el sector tecnológico.
Monica Guise, jefa de políticas públicas de TikTok Brasil, calificó la inversión como “histórica” y destacó el compromiso de la empresa con una infraestructura sostenible. El anuncio coincide con las proyecciones de Statista, que sitúan los ingresos del mercado latinoamericano de centros de datos en 23,520 millones de dólares para 2025.
A pesar del entusiasmo del mercado, la sostenibilidad sigue siendo un punto crítico. El proyecto ha generado reacciones adversas por parte de las comunidades indígenas del pueblo Anacé, quienes denuncian que la aprobación se otorgó mediante un licenciamiento ambiental simplificado, sin la consulta previa, libre e informada que exige el convenio internacional de derechos indígenas. Además, las autoridades locales han expresado preocupación por el alto consumo de agua necesario para el enfriamiento de los equipos, aunque los promotores aseguran que se empleará agua de reuso y que la energía será 100 % renovable.
El caso de TikTok en Brasil ilustra la delicada balanza entre el impulso tecnológico y la responsabilidad ambiental, un tema que seguirá en el centro de la conversación a medida que la región avanza hacia un futuro digital más verde.