A finales de 2024, la dinámica de este mercado cambió de forma abrupta. El aumento vertiginoso de la demanda de inteligencia artificial generativa (IAG) obligó a los fabricantes de memoria a replantear sus líneas de producción. Según declaraciones de Sumit Sadana, director comercial de Micron, la IA ya consume cerca del 40 % de toda la memoria DRAM que se produce globalmente.
Este nuevo escenario explica por qué, en la segunda mitad de 2025, los precios de la memoria dispararon entre un 30 % y un 60 %. Los chips usados en unidades SSD llegaron a duplicar su valor en ciertos mercados, mientras que los módulos DDR5 y LPDDR, que antes eran estándar en laptops y smartphones, empezaron a escasear. El informe de Infochannel señala que la producción de memorias avanzadas, como HBM, se vio comprometida, y la venta previa de NAND de alta densidad dejó a los fabricantes con inventarios limitados.
El impacto se traduce directamente en el precio final que paga el consumidor. Una laptop que en 2024 valía 1 000 USD puede estar entre 1 120 USD y 1 170 USD hoy; discos duros de 1 TB que antes rondaban los 70 USD se encuentran entre 90 USD y 140 USD. Los servidores destinados a pequeñas empresas, que antes podían adquirirse a precios competitivos, ahora tendrán que esperar más tiempo y desembolsar más dinero.
Las grandes empresas del sector, como Samsung, SK Hynix y Micron, están ajustando su estrategia. SK Hynix logró superar a Samsung como líder mundial en DRAM para 2025, capturando el 36 % del mercado gracias a la explosión de chips HBM para IA. Mientras tanto, Micron anunció el cierre de su marca Crucial, la línea de memoria orientada al consumidor, indicando un giro decisivo hacia productos de alta densidad y ancho de banda.
El panorama no muestra señales de estabilizarse en 2026. La transición estructural hacia memorias diseñadas para IA continúa, y el mercado mundial de DRAM se proyecta crecer un 35 % en el segundo trimestre del presente año, impulsado principalmente por servidores de IA y memoria de alto rendimiento.