En su conferencia magistral, la directora ejecutiva Lisa Su destacó que la estrategia de la compañía abarca desde soluciones en la nube hasta dispositivos locales, con el objetivo de redefinir el futuro tecnológico.
Entre los anuncios más relevantes estuvo la presentación de los procesadores para centros de datos MI455 y MI440X, diseñados para competir directamente con Nvidia y utilizados por empresas como OpenAI. Además, Su adelantó el desarrollo del chip MI500, previsto para 2027, que promete un rendimiento hasta mil veces superior al de generaciones anteriores.
En el ámbito del cómputo personal, AMD presentó la nueva serie Ryzen AI Max, orientada a desarrolladores de IA, creadores de contenido y jugadores exigentes. Estos procesadores integran hasta 16 núcleos Zen 5, 40 núcleos de GPU RDNA 3.5, un motor NPU capaz de alcanzar 60 teraflops y soporte para hasta 128 GB de memoria unificada, permitiendo ejecutar modelos de lenguaje avanzados de forma local sin depender de la nube.
La compañía también destacó la eficiencia económica de su plataforma, asegurando que ofrece entre 1.5 y 1.7 veces mejor rendimiento por dólar frente a soluciones competidoras. A esto se suman nuevos modelos como los Max Plus 392 y 388, pensados para ampliar la oferta en laptops, mini PC y estaciones de trabajo todo en uno.
En gaming, el anuncio estelar fue el Ryzen 7 9850X3D, calificado por AMD como el procesador más rápido del mundo para juegos, con una frecuencia de hasta 5.6 GHz y mejoras de rendimiento de hasta 27%. Además, la empresa reforzó su apuesta visual con FSR Redstone, tecnología basada en aprendizaje automático que permite altos niveles de realismo y rendimiento, incluso con ray tracing activo, y que ya es compatible con más de 200 títulos.
Finalmente, AMD presentó la serie Ryzen AI 400, enfocada en transformar la experiencia de uso de las PC mediante IA integrada, mayor eficiencia energética y mejoras significativas en productividad y creación de contenido. Con estos anuncios, la compañía busca marcar el inicio de una nueva etapa en la computación personal, donde la IA se convierta en un asistente cotidiano y creativo para los usuarios.