El CEO de Nvidia, Jensen Huang, destacó la importancia de este lanzamiento como parte de los esfuerzos de la compañía para mantener su liderazgo, a pesar de la creciente presión de competidores tradicionales como AMD e Intel. Además, empresas como Google, Amazon y Microsoft, grandes clientes de Nvidia, están desarrollando cada vez más sus propios chips para reducir su dependencia de la empresa. De hecho, el nuevo modelo de IA de Google, Gemini 3, fue entrenado sin usar la tecnología de Nvidia.
Nvidia también enfrenta una competencia creciente de China, que está acelerando el desarrollo de alternativas locales debido a las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos sobre sus productos.
La plataforma Vera Rubin, nombrada en honor a la astrónoma estadounidense Vera Rubin, promete ser un avance significativo sobre la generación anterior de chips de IA lanzada en 2024. Según Nvidia, los nuevos chips serán cinco veces más eficientes que los anteriores, lo que resulta crucial en un momento en que la eficiencia energética se está convirtiendo en un desafío importante para la industria de la IA.
La compañía explicó que Vera Rubin estará compuesta por seis chips que formarán una supercomputadora de IA. Esta nueva arquitectura promete ser más potente y capaz de abordar las crecientes demandas energéticas de la IA. La producción de los nuevos chips comenzó menos de un año después del lanzamiento de sus anteriores modelos de CPU (Grace) y GPU (Blackwell).
Jensen Huang afirmó que Nvidia ha decidido acelerar el desarrollo de su tecnología de chips de IA para mantenerse a la vanguardia, comprometiéndose a avanzar cada año, en lugar de seguir el ritmo bienal que había sido tradicionalmente utilizado por la empresa y sus competidores. La plataforma Vera Rubin estará disponible en la segunda mitad de 2026, marcando un paso importante en la carrera por dominar el mercado de la inteligencia artificial.