A meses de que inicie el torneo de la FIFA, la delincuencia digital ya ha desplegado una red de engaños sin precedentes. Según datos de Grant Thornton, desde agosto de 2025 se han identificado más de 4,300 dominios fraudulentos que suplantan a organismos oficiales para ofrecer boletos inexistentes, paquetes turísticos y falsas transmisiones en streaming. Fidel Delgado, experto en ciberseguridad, señala que el fraude mundialista no ataca por volumen, sino por oportunidad, aprovechando la "urgencia" del usuario por asegurar su lugar en el evento para forzar decisiones apresuradas y vulnerar su higiene digital.
El riesgo no se limita a las finanzas personales, sino que escala al ámbito empresarial. Con un 94% de las empresas en México habiendo experimentado incidentes de seguridad por correo electrónico, la temporada mundialista amplía la vulnerabilidad cuando los empleados buscan ver partidos o realizar compras desde equipos de trabajo. Los esquemas actuales han evolucionado más allá del phishing tradicional: ahora incluyen anuncios en redes sociales, mensajes de WhatsApp y llamadas de falsos call centers que inducen a las víctimas a instalar aplicaciones de acceso remoto o entregar códigos de verificación, comprometiendo incluso redes corporativas.
La magnitud del problema es evidente al revisar antecedentes: mientras que en Londres 2012 se registraron 212 millones de incidentes, para París 2024 los correos maliciosos aumentaron más de un 300% solo en la primera semana. Para evitar ser parte de la estadística, los especialistas recomiendan desconfiar de ofertas "demasiado buenas", verificar dominios oficiales y, a nivel empresarial, reforzar los filtros de navegación y la capacitación continua. En un entorno donde el 88% de los latinoamericanos ya recibe llamadas no deseadas, la prevención es la única defensa efectiva ante un ataque que ya está en marcha.