En la lucha contra el accidente cerebrovascular (ACV), el tiempo es el factor más crítico para determinar si un paciente recuperará su autonomía o enfrentará una discapacidad severa. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha dado un salto tecnológico significativo al integrar Inteligencia Artificial en sus protocolos de urgencia, logrando que el diagnóstico para procedimientos como la trombectomía mecánica se reduzca de 90 a menos de cinco minutos. Esta rapidez permite identificar con precisión qué áreas del cerebro aún pueden rescatarse, extendiendo la ventana de intervención hasta las 24 horas en casos específicos y mejorando sustancialmente las probabilidades de que el paciente vuelva a caminar o hablar.
A través del programa "Código Cerebro", el instituto ha articulado una red de más de 136 hospitales y 10 unidades de alta especialidad, capacitado a 13,000 profesionales de la salud. La IA analiza instantáneamente tomografías y resonancias para ofrecer a los especialistas datos procesados sobre la extensión de la lesión, lo que optimiza la extracción de coágulos mediante cateterismo. Según el doctor José Raúl Neri Alonso, esta infraestructura no solo agiliza la cirugía, sino que permite que en el 90% de los casos los medicamentos trombolíticos se apliquen en la primera hora y media, un estándar de eficiencia que salva vidas en un país donde se registran 170,000 nuevos pacientes al año.
A pesar de la alta inversión que requiere esta tecnología, los expertos señalan que el impacto social justifica el costo, pues siete de cada diez sobrevivientes de un ACV suelen presentar secuelas si no son atendidos a tiempo. Sin embargo, la prevención sigue siendo la herramienta más poderosa: controlar la hipertensión y la diabetes puede reducir hasta en un 80% la incidencia de estos eventos. Con la combinación de educación ciudadana para reconocer síntomas —como debilidad facial o dificultad para hablar— y el respaldo de la IA en los hospitales, el sistema de salud pública busca revertir las estadísticas de la segunda causa de muerte a nivel global.