La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consolida su liderazgo en el campo de la tecnología cuántica a través del Laboratorio Nacional de Nanofabricación (LaNNaFab), instalado en el Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN). En un cuarto limpio Clase 100 (ISO 5) los investigadores diseñan y fabrican guías de ondas fotónicas, transistores, diodos y capacitores que prometen superar los límites de la computación clásica.
El responsable del laboratorio, Wencel José de la Cruz Hernández, destaca que las guías de ondas son esenciales para los circuitos fotónicos, donde la información se procesa mediante luz guiada en materiales avanzados. Estos dispositivos podrían aportar mejoras sustanciales al rendimiento de supercomputadoras y abrir nuevas posibilidades en la comunicación cuántica.
Entre los logros recientes se encuentra la creación de componentes transparentes y flexibles usando películas delgadas de óxidos semiconductores como monóxido de estaño, óxido de níquel, óxido de zinc y óxido de cobalto. Estas materias poseen propiedades eléctricas, electrocrómicas, catalíticas y capacitivas que favorecen el desarrollo de dispositivos funcionales para la tecnología cuántica.
El LaNNaFab forma a 18 estudiantes de licenciatura, maestría y posdoctorado, quienes adquieren experiencia directa en micro y nanofabricación bajo estrictos estándares de la industria. La capacitación en ambientes controlados les permite insertarse rápidamente en sectores industriales y académicos, tanto en México como en el extranjero, con egresados que continúan sus carreras en Arabia Saudita, Sudáfrica, Europa y Estados Unidos.
El laboratorio mantiene alianzas estratégicas con la Universidad de Sonora (UNISON) y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Con UNISON se sintetizan nanopartículas de óxidos metálicos de silicio para recubrimientos en celdas solares, mientras que CICESE aporta metodologías para fabricar guías de onda tipo cresta, ampliando el espectro de aplicaciones fotónicas.
En el contexto nacional, la UNAM desarrolla dos plataformas de cómputo cuántico: una basada en átomos fríos, liderada por el Instituto de Física, y otra centrada en circuitos fotónicos, impulsada por el CNyN. Estas iniciativas posicionan a México como un actor relevante en la carrera global por la computación cuántica.