El fiscal del estado de Florida, James Uthmeier, declaró este martes 21 de abril la apertura de una investigación penal contra OpenAI y su herramienta de inteligencia artificial, ChatGPT, para esclarecer su posible participación en el tiroteo ocurrido en abril de 2025 en el campus de la Universidad Estatal de Florida.
Según la información recabada, el estudiante Phoenix Ikner mantuvo intercambios con ChatGPT antes de perpetrar el ataque que cobró la vida de dos personas y dejó a otras seis con heridas de diversa gravedad. La legislación de Florida tipifica como "cómplice" a quien ayude, incite o asesore a otro a cometer un delito, por lo que la autoridad busca determinar si la IA pudo haber influido en la decisión del agresor.
Las autoridades no han divulgado el contenido de los mensajes intercambiados entre Ikner y la herramienta. OpenAI, por su parte, entregó a la fiscalía la conversación completa una vez que tuvo conocimiento del hecho, informó su vocero.
Ikner, de 20 años al momento del ataque, utilizó el arma de servicio de su madre, quien llevaba 18 años trabajando como ayudante del sheriff local. Tras el tiroteo, el agresor fue alcanzado a tiros por la policía y trasladado a un hospital con heridas graves, aunque sin riesgo inminente de muerte.
El sheriff del condado de Leon, Walt McNeil, señaló que el joven formaba parte de los programas de formación de la oficina del sheriff, lo que ha generado interrogantes sobre los protocolos de acceso a armas y la supervisión de los participantes.
OpenAI ha manifestado su disposición a colaborar con la investigación y ha reiterado que sus sistemas de IA no están diseñados para fomentar conductas violentas. La investigación continuará mientras se analizan los registros y se determina la posible responsabilidad penal de la empresa y de la propia herramienta.