Dos grupos de defensa infantil, Fairplay y el Centro Nacional contra la Explotación Sexual, enviaron una carta a la Comisión Federal de Comercio (FTC) solicitando que se abra una investigación contra la plataforma de videojuegos Roblox, argumentando que sus prácticas de diseño y mercadotecnia son “desleales y engañosas” y que vulneran el artículo 5 de la Ley Federal de Comercio.
Según la carta, Roblox presiona a usuarios menores de edad para que adquieran Robux, la divisa digital de la plataforma, a fin de obtener privilegios dentro del juego, y oculta información sobre la seguridad de su entorno. Los solicitantes piden determinar si estas acciones constituyen prácticas comerciales prohibidas que afectan a los consumidores infantiles.
La petición se suma a un creciente escrutinio internacional: en Estados Unidos Roblox enfrenta más de 140 demandas federales que lo acusan de facilitar la explotación sexual infantil al ofrecer un espacio donde depredadores pueden localizar y contactar a menores. La empresa ha rechazado enérgicamente las acusaciones, señalando que exige verificación de edad para el chat y que los menores solo pueden comunicarse con usuarios de edad similar.
Roblox se describe a sí misma como una plataforma global de entretenimiento y un ecosistema de desarrollo que permite a cualquier usuario crear y compartir entornos tridimensionales. Su arquitectura combina un cliente de juego multiplataforma con Roblox Studio, su motor de construcción propietario, y un sistema financiero interno basado en los Robux, adquiridos con dinero real o mediante suscripciones premium.
Un portavoz de la FTC declinó hacer comentarios al respecto, mientras que la empresa continúa defendiendo sus políticas de seguridad y control de edad.