Los máximos ejecutivos de la industria de la Inteligencia Artificial (IA) están rebatendo sus propias predicciones alarmistas sobre un desempleo masivo. En una entrevista con Channel News Asia, Jensen Huang, CEO de Nvidia, señaló que la reciente ola de despidos corporativos no está impulsada por la IA y criticó a quienes la culpan públicamente de reducir plantillas.
Por su parte, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, declaró en la Accelerate AI Conference del Commonwealth Bank of Australia que el rápido desarrollo de la IA no provocará el "apocalipsis del empleo" que algunos sectores han anunciado. Dario Amodei, jefe de Anthropic, también suavizó su postura, indicando que, aun si el 90 % de los trabajos se automatiza, el 10 % restante quedará en manos de humanos mucho más productivos.
Estas declaraciones llegan en un contexto de creciente hostilidad pública hacia la IA y de planes de reducción de personal en grandes compañías. Standard Chartered anunció recortes de miles de puestos para 2030, mientras Snapchat eliminó mil empleos bajo el argumento de mayor eficiencia gracias a la IA.
El giro de tono de los líderes de Nvidia, OpenAI y Anthropic coincide con la inminente salida a bolsa de sus empresas, lo que requiere la confianza de los inversionistas. Al mismo tiempo, autoridades como la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, advierten que los efectos completos de la IA sobre el empleo podrían manifestarse antes de que se perciban beneficios.
Hasta la fecha, la mayoría de los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, consideran que el impacto de la IA en el empleo ha sido limitado, aunque la incertidumbre persiste entre la población y los legisladores.