Una alerta de último minuto obligó a abortar el lanzamiento del cohete Pegasus que transportaba la nave de rescate del telescopio espacial Swift. El avión lanzacohetes de Northrop Grumman despegó desde las Islas Marshall después de varios retrasos por el clima, pero durante el vuelo el equipo detectó una advertencia en el flujo de datos y decidió no liberar el cohete, según informó la compañía.
La procedencia de la alerta –si provino del propio cohete o del avión– no se ha aclarado. El cohete Pegasus llevaba una nave robótica de tres brazos, desarrollada por Katalyst Space Technologies, diseñada para capturar y estabilizar el observatorio Swift antes de que se estrellara, lo que se estima ocurrirá antes de octubre si no se lleva a cabo la operación de rescate.
Swift, lanzado en 2004, ha sido fundamental para la detección de estallidos de rayos gamma y supernovas, proporcionando alertas que permiten a otros telescopios realizar observaciones más detalladas. A principios de este año la NASA pausó sus operaciones científicas para preservar la órbita del satélite el mayor tiempo posible mientras se planificaba la misión de salvamento.
El contrato de rescate, valorado en 30 millones de dólares, fue adjudicado a Katalyst Space en septiembre pasado. Hasta el momento no se ha fijado una nueva fecha de lanzamiento, y la NASA continúa evaluando las causas de la advertencia para reprogramar la misión lo antes posible.