El próximo 27 de agosto de 2026 el cielo mexicano será testigo de un eclipse lunar parcial que rozará la totalidad. En el momento de mayor ocultación, la sombra de la Tierra cubrirá hasta el 96 % de la superficie visible de la Luna, produciendo el característico tono rojizo que da origen al nombre popular de “Luna de Sangre”.
Este fenómeno ocurre cuando la umbra terrestre, la zona más oscura de la sombra, se interpone entre el Sol y la Luna. La atmósfera de la Tierra actúa como filtro: desvía la luz azul y permite que predomine la luz roja, la cual se proyecta sobre el satélite, tiñéndolo de rojo intenso.
El eclipse será observable a simple vista en todo el territorio nacional, siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables. No se requiere equipo especializado, aunque el uso de binoculares o telescopios puede realzar los detalles del borde iluminado.