La imagen del pelotero de 28 años llamó la atención: trenzas cuidadosamente tejidas y una barba que jamás pudo lucir durante su etapa en Nueva York.
"Fue mi casa durante mis primeros siete años en las Grandes Ligas", confesó Torres desde el dugout, con una mezcla de nostalgia y entusiasmo. El jugador aprovechó su día libre para visitar a José "Jordan" López, su barbero de siempre en Washington Heights, quien le dio el nuevo estilo que hoy marca su regreso al Bronx.
Detrás de este reencuentro hay números que hablan:
Su manager en Detroit, A.J. Hinch, destacó la evolución defensiva del venezolano: "Ha reducido sus errores de 18 en 2023 a solo 5 esta temporada". Un dato crucial para un jugador que lideró la Liga Americana en fallas el año pasado.
Torres llegó al duelo de sábado con números sólidos:
Mientras ajusta su nuevo look entre las risas de sus excompañeros, Torres dejó claro que el Yankee Stadium siempre tendrá un lugar especial en su carrera. La ciudad que nunca duerme fue testigo de sus triunfos, sus errores y ahora, de su transformación.