Cada vacante tiene sus luces y sombras, desde rosters repletos de talento hasta incertidumbres financieras que podrían frenar cualquier ambición.
"Es un ejercicio subjetivo", admiten los analistas, pero hay factores que pesan más que otros: el compromiso de los dueños, la solidez del sistema de prospectos y, sobre todo, la paciencia de una afición sedienta de éxitos. Estos son los escenarios que definirán el futuro inmediato del béisbol profesional.
Lo que viene no será solo una temporada de cambios en el dugout, sino un termómetro real de cómo las franquicias enfrentan sus errores pasados. Los nuevos mánagers heredarán tanto sueños como advertencias.