Ese día, el equipo de Toronto se preparaba tras un vuelo nocturno desde Los Ángeles, donde ya habían registrado una contundente victoria 6‑1 sobre los Dodgers. La jornada no comenzó con el típico entrenamiento; en su lugar, el capitán de la ofensiva, Davis Schneider, optó por una caminata matutina por el terreno, una rutina que, según él, ayuda a activar su cuerpo y mantener la mente clara.
La noche anterior, el equipo se había alojado en el Toronto Marriott City Centre Hotel, donde Schneider compartió una de las 55 habitaciones con vista al campo con su compañero Addison Barger, quien ahora ha decidido dormir en su propia cama para el fin de semana. “Tiene el dinero para conseguir su propia habitación”, bromeó Schneider, mientras el resto del grupo se concentraba en la estrategia para el juego de mañana.
Los Ángeles, que se presentaba como el favorito antes de la serie, buscaban convertirse en el primer equipo en ganar títulos consecutivos desde la era de los Yankees de Nueva York en los años 90. El lanzador principal, Yoshinobu Yamamoto, se preparó para abrir la jornada con la intención de replicar su actuación de la primera ronda, mientras que Kevin Gausman se encargó de dar el primer turno a los Blue Jays.
El juego de la tarde mostró el poder de la ofensiva de Toronto. Schneider, con su icónico traje sin mangas y gorro de esquiador, lanzó un jonrón en el primer lanzamiento de Blake Snell, poniendo a los Blue Jays en ventaja y tomando un 3‑2 en la serie al máximo de siete duelos. El momento también marcó la primera victoria de Toronto en la Serie Mundial desde 1993.
El resto de la noche estuvo marcado por la dinámica de los lanzamientos. Gausman mantuvo el control hasta la séptima entrada, cuando los Dodgers empujaron con jonrones de Will Smith y Max Muncy, logrando una ventaja de 3‑1. “El Rogers Centre va a ser divertido. Va a ser electrizante”, comentó Gausman, subrayando la energía que se desbordó en el estadio.
La serie seguirá en Toronto, donde el descanso de tres días que disfrutó el equipo tras la Serie de Campeonato de la Liga Americana contrasta con los seis días de reposo de los Dodgers, que acabaron de vencer a Milwaukee en la lucha por el banderín de la Liga Nacional. Históricamente, equipos que llegan al máximo de siete duelos con un descanso similar a menudo encuentran la ventaja, aunque el manager de los Dodgers, Dave Roberts, mantiene una postura cautelosa sobre el impacto del descanso en la ofensiva.
Con la temperatura dándole un toque de frescura y el clima cambiando la atmósfera del Rogers Centre, el público se prepara para lo que promete ser una noche de emoción y rivalidad de alto calibre. Con la serie en pleno desarrollo, cada jugada y cada decisión de lanzamiento se vuelve crucial para definir quién se llevará el cetro de la Serie Mundial.
