El rendimiento de los delanteros se mide en goles y en la capacidad de romper defensas, pero cuando el cuerpo se atreve a protestar, la estrategia del entrenador cambia de inmediato. En los últimos encuentros, la falta de potencia en los balones largos y la ausencia de velocidad en los carriles han sido motivo de debate entre aficionados y analistas.
En ese contexto, la última publicación en las redes sociales del delantero mexicano que asume el rol de punta en el club italiano generó un debate inesperado. El joven jugador, cuyo apodo cariñoso es “Bebote”, compartió en su cuenta de Instagram una confesión que resonó entre los seguidores del equipo.
“Durante varios meses he venido jugando con una lesión en el tobillo que no me ha permitido estar al 100 %”, declaró. “Con muchas ganas de seguir ayudando al equipo, seguí jugando, pero el dolor fue creciendo y llegó el momento de parar. Ahora toca recuperarme y prepararme para estar lo antes posible. Dios tiene el control. Gracias por el apoyo. Nos vemos pronto”.
El mensaje llegó justo después de que el delantero no hubiese marcado en los primeros partidos de la temporada en la liga italiana y tras su ausencia en el duelo contra el Roma, donde la lesión fue la razón de su falta. El “Bebote” anunció que no estará disponible para el enfrentamiento contra el Parma y tampoco participará en el próximo parón con la selección mexicana.
El objetivo tanto del club como del jugador es que regrese para el épico derbi del 23 de noviembre contra el Inter de Milán. Aún así, la recuperación completa de la lesión en su tobillo será un reto que requerirá tiempo y dedicación.
Para recordar, el único gol de Santiago Giménez en esta campaña llegó en la Copa Italia, cuando marcó frente al Lecce el 23 de septiembre, más de un mes antes de su anuncio.