Sin embargo, el juego tomó un rumbo inesperado cuando en el segundo cuarto, el mariscal C.J. Stroud sufrió una conmoción cerebral tras una jugada que alteró la dinámica de la partida. El incidente ocurrió cuando el defensor Kris Abrams‑Draine intentó detener su avance, impactando su hombro con fuerza y provocando que la parte trasera de la cabeza de Stroud se golpeara contra el suelo.
La jugada fue inicialmente sancionada por rudeza, pero el arbitraje revisó el contacto y revocó la penalización al confirmar que no hubo contacto directo con la cabeza o el cuello del jugador.
El personal médico atendió a Stroud en el campo durante varios minutos antes de trasladarlo a la tienda médica y luego al vestuario. Tras una evaluación exhaustiva, se determinó que su estado no permitía continuar, marcando su segunda conmoción en la NFL desde su llegada en 2023.
El entrenador DeMeco Ryans anunció que Stroud no estaría disponible para el próximo encuentro y que Davis Mills, quien previamente había jugado solo en la práctica, ocuparía el puesto de titular.
El primer episodio de lesión de Stroud se produjo en diciembre de 2023 contra los Jets, lo que lo posiciona como uno de los jugadores con mayor vulnerabilidad cerebral en la liga.
Con la salida de Stroud, el equipo enfrenta el reto de mantener la cohesión ofensiva y la continuidad del juego, confiando en la capacidad de adaptación de Mills como líder emergente.