Durante el encuentro que los llevó a las semifinales, los azules enfrentaron al conjunto de las tulipanes: la Selección Holandesa. El partido, que se jugó bajo la luz tenue de la tarde, terminó con una diferencia de un gol, 1‑0, en favor de los neerlandeses. La portera Valentina Murrieta, quien había mantenido su portería a cero en los cuatro encuentros previos, no pudo neutralizar el ataque holandés en el último tramo del encuentro.
El juego se desarrolló en dos mitades marcadas por distintos ritmos. En la primera mitad, la defensa mexicana logró contener el flujo ofensivo de Holanda, con la solidez de su línea que se mantuvo firme ante los intentos de presión. No obstante, el segundo tiempo se transformó en un escenario de contragolpes, donde Lina Touzani de los holandeses, al aprovechar una desorganización en la defensa mexicana, logró arrollar la barrera y marcar el gol decisivo.
A partir del minuto 60, el entrenador Gamero intentó reorientar el partido con tres cambios tácticos, importando jugadores de la banca en busca de un gol. A pesar de estos ajustes, la portería holandesa, guiada por la capitana Maren Groothoff, se mantuvo imperturbable, y el marcador se mantuvo sin alteraciones hasta el final del tiempo reglamentario.
Con la eliminación de la semifinal, la Selección Mexicana ahora se prepara para enfrentarse a Brasil el próximo sábado por el tercer lugar de la Copa Mundial Sub-17 Femenil. El brasileño, que fue derrotado por el actual campeón, Corea del Norte, en la fase de grupos, buscará restaurar algo de prestigio en el torneo mientras que México intenta consolidar su posición entre las mejores selecciones femeninas del mundo en esta categoría.
Curiosamente, la fase de grupos vio a ambos equipos que culminarían en la final, Corea del Norte y Brasil, cruzar caminos con México, lo que añade una capa de ironía a la jornada que se avecina.