Pero pronto la dinámica cambió cuando el joven guardia de Houston, Jalen Green, hizo su debut en la franquicia y marcó 29 puntos, completando un tiro perfecto de 10 de 20 en total y 6 de 13 desde la línea de tres.
Devin Booker, que había estado en los titulares por su ausencia inicial, sumó 24 puntos en 23 minutos de juego, reforzando la ofensiva de Phoenix con su habitual intensidad.
El liderazgo de Grayson Allen también se hizo notar, al superar la enfermedad que lo había afectado y registrar 18 puntos, mientras Mark Williams aportó 13 y nueve rebotes, y Royce O’Neale añadió 17, con 11 de los tres en el tercer cuarto.
El impulso de los Suns se vio realzado cuando, en la tercera mitad, superaron a Los Ángeles 40‑23, llevándose la ventaja a 91‑74 antes de que el marcador se cerrara a 115‑102.
Los Clippers, por su parte, se llegaron a una racha de tres derrotas consecutivas, sin el aporte de James Harden, quien no apareció por motivos personales, y Kawhi Leonard, que permaneció fuera por una torcedura de tobillo derecho.
Ivica Zubac lideró a sus compañeros con 23 puntos y 11 rebotes, mientras Cam Christie aportó 17 desde el banquillo y John Collins sumó 13. Bogdan Bogdanović terminó con 12 puntos.
Bradley Beal, quien regresó a Phoenix tras dos temporadas con la franquicia, tuvo una noche complicada, con solo cinco puntos tras 2 de 14 desde el aro, y fue objeto de críticas por parte de los aficionados.
En un momento decisivo del juego, la triple de Allen con 7:53 restantes consolidó la mayor ventaja a 104‑79, sellando el resultado final de 115‑102 a favor de los Suns.