Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 a la vuelta de la esquina, México se posiciona no solo como anfitrión, sino también como protagonista de una celebración que promete resonar más allá de las fronteras del país. La Federación Mexicana de Fútbol, en colaboración con la marca alemana Adidas, ha decidido llevar esta herencia a la cancha, presentando una nueva camiseta que refleja el orgullo y la riqueza cultural del territorio.
Esta es la decimontreventena vez que Adidas equipa al “Tri” en una Copa del Mundo, y la relación entre ambas entidades se ha fortalecido con la promesa de entregar un producto que no solo sea funcional, sino también emblemático.
El nuevo uniforme se distingue por su tonalidad verde, tradicionalmente asociada a la bandera mexicana, y por la inclusión de elementos prehispánicos que se entrelazan en su tejido. En el centro, la representación estilizada de la Piedra del Sol, el monolito de basalto que se exhibe en el Museo Nacional de Antropología, actúa como el eje visual de la prenda. Esta pieza histórica, que simboliza el calendario solar precolombino, se fusiona con patrones contemporáneos para crear una obra que celebra la continuidad entre el pasado y el presente.
Jorge Dionne, director de Adidas en México, comentó: “Sin la confianza y la colaboración con la Federación Mexicana no hubiéramos logrado entregar la mejor camiseta. Es una obra de arte, un diseño que honra las raíces prehispánicas y la bandera mexicana”. Mikel Arriola, alto comisionado de la Federación, añadió: “Estuvimos presentes en un proceso donde navegamos con pocas luces, pero cuando nos presentaron la combinación de la piedra del calendario del sol, quedamos satisfechos”.
El conjunto se completa con pantaloncillos blancos y medias rojas, manteniendo la armonía de la identidad nacional. La indumentaria hará su debut la próxima semana durante el partido de preparación contra Uruguay en Torreón, ofreciendo a los jugadores y a la afición la oportunidad de experimentar la fusión de tradición y modernidad antes de que el mundo se dirija al escenario global.
La apuesta de México por este uniforme no solo busca destacar en la competición, sino también reafirmar la narrativa de una nación que, pese a sus desafíos, permanece fiel a su herencia y la proyecta con orgullo en cada paso que da.