“Olé, olé, Diego, Diego” se desbordó entre las filas de estudiantes, quienes llevaban camisetas de equipos que el legendario futbolista había representado: Boca Juniors, Napoli y, de manera inesperada, la bandera de Argentina. El sonido se quedó grabado en la memoria colectiva del recinto, como un anuncio de algo más grande que la mera pasión deportiva.
Ese momento fue la señal de entrada a la inauguración del primer Congreso Internacional sobre Diego Maradona, un evento que, por primera vez, la universidad pública más prestigiosa de México abrió sus puertas a la exploración académica de la figura que marcó la historia del fútbol y la cultura popular. Diferente de los estudios habituales, el enfoque no se limitó a biografías deportivas; los organizadores buscaban “construir puentes entre la vida de Maradona y la nuestra, entre su figura y la historia reciente”.
El programa incluyó sesiones que abarcaron desde la devoción y religiosidad en el universo maradoniano hasta la aproximación feminista a la masculinidad hegemónica que el exjugador simbolizó. Otros temas, como la filosofía maradoniana, el impacto de su imagen en la moda y el muralismo, y la concepción de “Diego universal” como fenómeno político, se debatieron entre académicos de distintas disciplinas.
El ambiente se volvió aún más simbólico cuando tres gigantescos murales con el rostro del “Diez” cubrieron la fachada del edificio. Una banda de fanáticos, con bombos y trompetas, acompañó la entrada de los asistentes, mientras cuadros y fotografías de momentos icónicos de la carrera del jugador adornaban las paredes internas.
El evento también abordó la muerte de Maradona, que ocurrió el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años tras un paro cardíaco. El exfutbolista estaba en internación domiciliaria tras una cirugía de edema craneal. Siete profesionales de la salud, acusados de haber descuidado al jugador, serán juzgados en una nueva audiencia oral que comenzará el 17 de marzo, tras la anulación de un proceso iniciado el año pasado por irregularidades.
El biógrafo autorizado Daniel Arcucci, quien lideró la inauguración del congreso, reflexionó: “No hay un deportista en el mundo, ya no digo un futbolista, que pueda ser abarcado y abordado desde tantos lugares como Diego Maradona”. El productor y guionista Pedro Saborido añadió: “Diego vive a partir de lo que seguimos contando, como en una iglesia se habla de Jesús. Sigamos contando a Diego porque nos contamos a nosotros”.
Para los fanáticos, el congreso ofreció una oportunidad única de revivir la esencia de su ídolo. José Luis Carrizo, de 52 años y con tatuajes de Maradona en el hombro, comentó: “Es un poco sentirlo presente”. A pesar de la distancia física entre la memoria y la realidad, el legado del exjugador permanece vivo en la mente de quienes lo recuerdan.
