En el corazón del juego, el mariscal de campo de los Miami Dolphins, Tua Tagovailoa, logró un impresionante total de 173 yardas en el aire y dos touchdowns, completando 15 de 21 lanzamientos. A su compañía, De'Von Achane se aseguró de que la ofensiva no descansara, anotando con el pie en dos ocasiones y acumulando 225 yardas en total, con 59 y 35 yardas en el último cuarto.
El equipo visitante, los Buffalo Bills, con un récord de 6‑3, intentó romper el largo techo de siete derrotas consecutivas ante los Dolphins que se remontan a la Semana 3 de la temporada pasada. El mariscal de campo Josh Allen entregó 306 yardas y dos touchdowns, pero también entregó una intercepción y un balón suelto, antes de ser sustituido por Mitchell Trubisky.
La defensa de Miami se reveló como la pieza clave del triunfo. Lograron tres recuperaciones de balón y tres capturas, mientras que el gol de campo de 46 yardas de Riley Patterson puso la ventaja definitiva en 16‑0 antes de que el juego se inclinara hacia los Dolphins.
Con un marcador final de 30‑13, los Dolphins no solo superaron a los Bills, sino que también cerraron su racha de siete pérdidas y establecieron su mayor ventaja sobre Buffalo desde 2016.
Para quienes siguen la ruta de la AFC Este, este resultado reconfigura las expectativas de la temporada y abre un abanico de posibilidades para la dinámica de la conferencia.
