Con un recorrido marcado por sacrificios y determinación, los Pumas lograron colarse en la fase de Play-In como el último invitado, el décimo competidor. Aun cuando la tarea era titánica —derrotar al Cruz Azul para avanzar— la plantilla de Efraín Juárez no cedió ante la presión. Su desempeño mostraba la garra que necesita la Liga MX para aspirar a la Liguilla del Apertura 2025, aunque el camino a la gloria sigue siendo largo.
Para asegurar su plaza, los universitarios deben vencer a dos rivales en condición de visitante. El primer duelo se enfrenta a Pachuca en el Estadio Hidalgo. Esta será la sexta vez que los equipos se crucen en una ronda de eliminación directa, con una balanza que favorece a los Tuzos, quienes llevan una ventaja de tres a dos en los encuentros previos. Los encuentros históricos incluyen un enfrentamiento en el Play-In (Clausura 2024), tres cuartos de final (Apertura 2006, Clausura 2014 y Apertura 2020) y una final (Clausura 2009), ganada por los Pumas. En términos de resultados, ambos equipos ostentan dos victorias cada uno, con cinco empates en total.
Durante la Fase Regular del Apertura 2025, los Pumas se impusieron con un 3-2 en el Olímpico Universitario, una victoria que se vio marcada por las decisiones críticas de Rodrigo Parra. Si logran superar a los Tuzos, el siguiente rival será el perdedor de la serie entre Tijuana y FC Juárez.
En la misma ronda, Tijuana y FC Juárez también están compitiendo por un cupo a la Liguilla, en una confrontación inédita. La zona de mando de los Xolos y los Bravos se ha convertido en un escenario de batalla por el último boleto, donde el equipo que quede eliminado tendrá una segunda oportunidad para intentar entrar como último invitado a la Fiesta Grande.
La Fecha 3 vio a los equipos fronterizos empatar 1-1 en el Estadio Caliente, lo que subraya la intensidad y la imprevisibilidad de la fase de Play-In. Con Tijuana, FC Juárez, Pachuca y los Pumas al borde de la decisión, cada encuentro se convierte en un acto de estrategia y coraje.
Cuando el reloj marque el inicio del Play-In, la presión se intensificará. Cada jugada, cada pase y cada decisión del árbitro tendrá un impacto directo en el destino de los equipos que compiten por los dos boletos finales disponibles para la Liguilla. Las expectativas se alzan, la tensión se palpita y el futuro de la temporada se escribe en tiempo real.
