El partido arrancó con un golpe de velocidad: Sam Darnold, con la mirada en su izquierda, lanzó a Jaxon Smith‑Njigba para un touchdown de 43 yardas en el primer drive. La jugada abrió la cuenta y saqué el primer punto de la noche.
Los Cardinals, con Jacoby Brissett al mando, fueron los primeros en verse afectados. En su primera posesión, Tyrice Knight se abalanzó sobre el mariscal y arrebató la pelota, que reboteó en el suelo. DeMarcus Lawrence, el dominante sólido de Seattle, recogió la pelota y se deslizó 34 yardas hasta el punto de entrada de la zona, convirtiendo el primer touchdown defensivo del juego.
El primer cuartel terminó con la misma cifra que el 21 de septiembre, cuando los Seahawks anotaron 21 puntos en su victoria de 44‑13 sobre los Saints. Esa cifra igualó el récord de la franquicia por el número de puntos en la primera mitad de un partido.
La dominación continuó cuando, en la primera jugada del segundo cuartel, Knight volvió a despojar a Brissett de la pelota. Lawrence, con velocidad y visión, se lanzó por el campo y cruzó la línea de gol, marcando un segundo touchdown defensivo en la primera mitad.
Con la actuación de Lawrence, el sexto jugador desde 1991 en lograr dos touchdowns defensivos en la primera mitad de un juego, los Seahawks garantizaban una ventaja abrumadora. La defensa de Seattle registró cinco sacks, mientras que el ataque completó la fase de media hora con un touchdown de 6 yardas de Zach Charbonnet, un gol de 46 yardas de Jason Myers y un segundo gol de 46 yardas al final del juego.
Los Cardinals, por su parte, lograron un solo touchdown de 4 yardas al correr Greg Dortch y, en la segunda mitad, tres pases de touchdown de Brissett a Trey McBride y Marvin Harrison Jr. Pero el daño era irreversible. En total, el marcador final fue 44‑22 a favor de los Seahawks.
En un juego donde el control del balón y la defensa marcaron la diferencia, Darnold completó 10 de 12 pases, 178 yardas y una intercepción, mientras que Smith‑Njigba, líder de la NFL en yardas de recepción, logró 93 yardas en seis capturas. El récord de los Seahawks en casa, 3‑2, igualó su mejor cifra de Lumen Field en 2024.
El encuentro dejó claro que la combinación de fuerza física y rapidez de los Seahawks será un elemento decisivo en su trayectoria hacia la postemporada, mientras que los Cardinals deberán replantear su estrategia para la temporada que continúa.
