En el corazón de la competencia, los Algodoneros de Guasave lograron una victoria contundente con un marcador de 7‑0 frente a los Yaquis de Ciudad Obregón, rompiendo la racha de cinco triunfos consecutivos que había mantenido a los líderes en la cima de la tabla. El trabajo de lanzamiento de Zach Willeman fue la pieza central de la contienda: seis entradas en blanco, apenas dos hits permitidos y cuatro ponches que sellaron la dominación.
La ofensiva de Guasave, sin embargo, fue la mayor protagonista. Phillip Ervin, con un jonrón de 4‑3 y tres carreras impulsadas, y Yael Romero, quien contribuyó con un cuadrangular y tres remolcadas, marcaron la pauta de la victoria.
En la zona norte, los Jaguares de Nayarit se enfrentaron a los Venados de Mazatlán. Jared Wetherbee mantuvo el control desde la primera entrada, completando seis rondas sin conceder carreras y con nueve ponches al final. El marcador final fue de 2‑0 a favor de los Jaguares, con José Félix y Jacob Amaya aportando dobles que cerraron la partida.
Zapopan también protagonizó un duelo de estrecha contienda. Luis Iván Rodríguez se mantuvo en el cuadro con seis entradas de tres hits sin permitir anotaciones, mientras que Japhet Amador impulsó la única carrera del encuentro con un sencillo en el cuarto episodio, asegurando la victoria de los Charros de Jalisco por 1‑0 sobre los Cañeros de Los Mochis.
Por su parte, en Mexicali, los Naranjeros se enfrentaron a las Águilas en un encuentro que se definió en la undécima entrada. T.T. Bowens respondió con un sencillo en la parte alta, y el relevo sostuvo la presión en la base llena de la parte baja para cerrar la victoria 3‑2.
Estos encuentros resaltan la competitividad de la liga y la capacidad de sus jugadores para demostrar destrezas tanto en la distancia como en la acción directa, manteniendo a los seguidores en vilo y anticipando los próximos enfrentamientos con renovado entusiasmo.
