En la nómina oficial, el técnico Lionel Scaloni ya confirmó la presencia de su capitán y estrella, Lionel Messi, quien ha sido pieza clave en la conquista de la Copa del Mundo del año pasado. A su lado, el arquero Gerónimo Rulli y el veterano Walter Benítez ocuparán el poste de portero, sustituyendo a Emiliano Martínez.
No obstante, la lista de convocados ha sufrido ajustes inesperados. Tres jugadores del Atlético de Madrid —el delantero Julián Álvarez, el lateral Nahuel Molina y el atacante Giuliano Simeone— fueron excluidos de la convocatoria. La razón, según la AFA, se debe a la falta de cumplimiento con los requisitos sanitarios de vacunación contra la fiebre amarilla, condición indispensable para entrar al territorio angoleño.
El organismo rector del fútbol argentino explicó que los jugadores en cuestión “no han llegado en tiempo y forma con los trámites sanitarios vinculados a la vacuna de la fiebre amarilla”. La normativa local exige la presentación de la tarjeta sanitaria antes del día de la partida, y la ausencia de la documentación impidió su participación.
En paralelo, el centrocampista Enzo Fernández también no estuvo disponible. El club de Chelsea informó que el jugador presenta un edema óseo en la rodilla derecha, lo que le obliga a una fase de recuperación antes de volver a la acción competitiva.
Para reforzar el plantel, Scaloni ha añadido a Lisandro Martínez, defensor del Manchester United, quien vuelve a los entrenamientos tras superar la lesión en sus ligamentos cruzados. También se ha incluido al defensor Kevin Mac Allister, que representa al Union Saint Galloise y se une a su hermano Alexis, quien juega en el Liverpool.
El partido contra Angola se convierte en el único encuentro oficial de la fase de preparación de la Selección Argentina en la ventana FIFA de noviembre. Mientras tanto, la afición angoleña, que logró su única clasificación al Mundial en 2006, se enfrenta a la realidad de que su participación en el próximo torneo, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, está fuera de alcance.
Con 22 jugadores disponibles, Scaloni se enfrenta al reto de equilibrar la experiencia con la frescura de sus convocados, mientras el equipo busca afinar su juego antes de la gran fecha en la que competirán por un lugar en la próxima Copa del Mundo.
