El escenario está preparado, las fichas están hechas y la historia está escrita en cada encuentro.
La Azzurra, que ostenta el título de tetracampeona mundial, se enfrentará en marzo a la selección de Irlanda del Norte en las semifinales del repechaje europeo, un encuentro que decidirá si la leyenda italiana avanza a la fase final del torneo. Si gana, tendrá la oportunidad de medir su fuerza contra el vencedor de la otra semifinal del cuadro A, en la que se encuentran Gales y Bosnia-Herzegovina, tras el sorteo realizado en la sede de la FIFA en Zúrich.
En el cuadro B, Ucrania se medirá con Suecia, mientras que Polonia y Albania se enfrentarán en otra contienda de alto calibre. El cuadro C presenta a Turquía Rumania y Eslovaquia Kosovo, y en el cuadro D, Dinamarca, que perdió su boleto directo tras un final de partido agónico contra Escocia, se enfrenta a Macedonia del Norte.
Los Vikingos Rojos, que han participado en las dos últimas ediciones del Mundial, podrían encontrarse con la República Checa o Irlanda en la hipotética final, equipos que sueñan con volver al torneo por primera vez desde 2006 y 2002 respectivamente.
El repechaje intercontinental, que otorga dos cupos más a las selecciones de fuera de Europa, también ha concluido su sorteo. En la ruta A, Nueva Caledonia se enfrenta a Jamaica, con el vencedor medirá a la República Democrática del Congo. En la ruta B, Bolivia se enfrenta a Surinam, con la posibilidad de disputar la final contra Irak.
El torneo de repechaje, que se celebrará en Guadalajara y Monterrey en marzo, reunirá a seis equipos provenientes de la AFC, CAF, Concacaf, Comebol y OFC. Los ganadores de las semifinales se enfrentarán en las finales, donde Irak y la República Democrática del Congo, como cabezas de serie, jugarán las dos finales de la repesca, aguardando los triunfos de los demás equipos.
Con la fase de partidos únicos prevista para marzo, las semifinales se jugarán el 26 y las finales el 31, con los equipos de mayor ranking mundial como locales en las semifinales. La dinámica de los partidos promete sorpresas, emociones y, sobre todo, la posibilidad de que un nuevo país se eleve a la gran escena mundial.