El acto se caracterizó por la entrega directa de incentivos económicos, una práctica que marca un hito en la política de apoyo al deporte nacional. Los medallistas de oro recibieron 300 mil pesos, los de plata 250 mil y los de bronce 200 mil, cifras que reflejan la apuesta de la Conade por premiar el esfuerzo y la excelencia a nivel mundial, tanto en deportes convencionales como en el deporte adaptado.
Entre los homenajeados se encuentran nombres que resonarán en la historia del deporte mexicano: el clavadista Osmar Olvera, el impulsor de bala Uziel Muñoz, la remerista Kenia Lechuga, la marchista Alegna González, la arquera Maya Becerra, las clavadoras Mía, Lía y Suri Cueva, el nadador paralímpico José Arnulfo Castorena, la atleta paralímpica Floralia Estrada y la nado paralímpico Angél de Jesús Camacho, entre otros. La diversidad de disciplinas y la presencia de atletas para y para todas las capacidades subrayan la inclusividad que la Conade promueve.
Los estados que más se destacaron en esta noche de reconocimientos incluyen el Estado de México, Coahuila, Jalisco y Michoacán, mientras que Aguascalientes se erigió como la entidad con mayor progreso en la Paralimpiada Nacional, señalando una tendencia positiva en la expansión del deporte adaptado.
El presidente de la Conade, Rommel Pacheco, aprovechó el momento para enfatizar la importancia de la continuidad y la formación de una base sólida para las generaciones futuras: “El deporte es efímero, pero el legado que construimos hoy puede perdurar. Sigamos entrenando, sigamos dejando nuestra huella, y que el 2028 sea un año histórico para México”. Su discurso, cargado de gratitud y esperanza, buscó reforzar la visión de una Conade que trabaja de la mano con sus atletas.
Para Pacheco, la ceremonia no solo representa una entrega de estímulos, sino también la materialización de una estrategia de renovación que se centra en tres pilares fundamentales: cercanía, apoyo y respeto a los sueños de cada deportista. Desde su llegada, la Conade ha ampliado becas en un 30 %, fortalecido campamentos, viajes y capacitación, y, sobre todo, ha puesto en primer plano la relación directa con los atletas.
Con este acto, la Conade se posiciona como una institución que reconoce la disciplina, el carácter y la resiliencia de quienes llevan el nombre de México al escenario mundial. La noche concluyó con aplausos resonantes y la promesa de seguir construyendo un deporte mexicano más competitivo y representativo.