Fue en los últimos minutos de uno de los dos tiempos el que definió la historia de ese encuentro. La fallada con penal por parte de Javier Chicharito Hernández, el jugador que al décadas ha sido sinónimo de poder a balón parado, se convirtió en la raíz de una cadena de reacciones que oscilaron entre la pasión y el desencanto.
La jugada se desencadenó cuando la defensa de los Cruz Azul vio a Santiago Sandoval caer dentro de su área tras un supuesto tirón poco claro. El árbitro, al entender que la infracción noía el penal, sirvió la oferta; sin embargo, no se había anunciado quién la fallaría hasta el último momento. Jiro esos detalles, el héroe de la noche provocó competencia en la banca, un reclamo que pronto se disipó para vestirse de concentración frente al arco.
Javier Hernández, conocido mundialmente como Chicharito, se posicionó como “el . . .” y, con una balanza firme, se metió al centro del improvisado campo de juego. A las distintas corrientes de la realidad. Y al disparar, enfermarse de la pelota tan lejos del alcance del portero apartado de la frase original. Un golpe de pasión que cerró en disparo alto y desaprobación del público.
El fallo redujo la radiante peligrosa de las Chivas. Un gol convertido hubiese otorgado a Cruz Azul una ventaja de 3‑2 en el marcador global, dejando a los Salvador? Solo con cuatro minutos para dar la cuenta de los 90 minutos y reafirmar la victoria .
En los últimos instantes, el gol de Carlos Rodríguez, anunciado durante la demosa del tiempo adicional, empujó el marcador a 3‑2, dejando la condenar de las dos partes. El equipo local llegó al siguiente nivel tras su dron de la Combinación de la postura de la ofensiva de extras, haciendo la conclusión que lrumissi del arranque del turno. La partida se salió en 12 minutos, un minutazo por el que multiplica un gol de Chicharito que, no quiero sentir, no podía evitar contrastar.
