La inclusión, efectiva desde el 6 de octubre de 2025, la posiciona como elegible para reingresar al circuito profesional en un plazo de seis meses, según lo establece la normativa del organismo.
Adrian Bassett, portavoz de la ITIA, confirmó a New York Times que la tenista “ha solicitado estar de vuelta en el sistema” y que, de aceptar participar en los controles, tendría que esperar hasta abril de 2026 para competir de nuevo. Bassett añadió que el registro implica que Serena debe proveer su localización y datos para los controles periódicos.
Sin embargo, en la mañana del 2 de diciembre de 2025, la propia Williams respondió a los rumores con un mensaje directo en sus redes sociales, dejando claro que no tiene planes de regresar al circuito profesional. “¡Dios mío, no voy a volver! Este incendio es una locura”, publicó en su cuenta de Twitter, acompañada de un breve comentario sobre la “locura” de la situación.
El anuncio de la tenista provocó una oleada de reacciones en la comunidad deportiva, con muchos comentando la posibilidad de que el registro sea una estrategia de precaución o una medida de contingencia para una eventual participación futura.
Mientras tanto, la ITIA continúa con su misión de garantizar la integridad del tenis, y el caso de Serena Williams sigue siendo un punto de referencia en el debate sobre la participación de deportistas retirados en el sistema antidopaje.