El 11 de junio marcará el inicio oficial del torneo, cuando México dará la bienvenida a su primer rival, Sudáfrica, en el Grupo A. Este encuentro no solo será el primer partido de la competición, sino también el primero de Sudáfrica en la historia de la Copa del Mundo desde su participación en 2010, cuando terminaron empatados con la selección mexicana.
El director técnico belga Hugo Broos, que recientemente se incorporó al plantel sudafricano, expresó que el encuentro será una “experiencia fantástica” para su equipo. "Es espectacular para nosotros jugar ese primer partido y más porque Sudáfrica tiene más de 24 años de no jugar un partido de la Copa del Mundo", comentó Broos a la televisión mexicana tras el sorteo. Añadió que México, con su ventaja de localía, representa un desafío atractivo.
El Grupo A también alberga a Corea del Sur y al ganador de una de las repeticiones europeas, junto con Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa e Irlanda. Este compendio de estilos y estrategias promete encuentros llenos de sorpresas y dinamismo.
Para Broos, el partido adquiere un matiz sentimental. En 1986, como jugador de la selección belga, se enfrentó a México en el Estadio Azteca y vivió la intensidad del ambiente local. “Así que, sí, estoy deseando hacerlo de nuevo ahora como entrenador de un equipo”, añadió con un tono de nostalgia y determinación.
El recuerdo de ese primer encuentro en 1986, que terminó con una victoria de 2-1 para la selección mexicana, resuena como una anécdota que conecta generaciones y roles dentro del fútbol mundial. La transición de jugador a entrenador y el retorno a los mismos escenarios donde una vez se vivió la gloria, subrayan la continuidad de los sueños que inspiran a cada nuevo ciclo de la Copa del Mundo.