Fernando Valenzuela, el “Toro de Etchohuacán”, no podrá cruzar el umbral de los inmortales de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) en esta ocasión. La votación del Comité de la Era del Béisbol Contemporáneo culminó con la elección de Jeff Kent como único jugador que alcanzó el umbral de 12 votos, mientras que Valenzuela, junto a otros nombres de peso, quedó por debajo de los cinco requeridos.
La propuesta de la Asamblea de Escritores de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA) de Valenzuela se presentó en 2003 y 2004, sin lograr el apoyo necesario. Según las reglas vigentes, la elegibilidad se revisa cada cuatro años y la última oportunidad para Valenzuela se extenderá hasta diciembre de 2031. Si la cifra no supera los cinco votos en ese plazo, será excluido definitivamente de la lista de candidatos.
Este resultado ha alimentado la discusión sobre la aplicación de una regla no escrita que favorece a los lanzadores con al menos 200 victorias en su carrera. Valenzuela terminó con 173 triunfos en 17 temporadas, cifra que muchos consideran insuficiente frente al criterio, pero que, en el corazón de los aficionados, sigue siendo un legado inigualable.
El impacto de Valenzuela trasciende las estadísticas. Su debut en 1981, con 9.0 entradas en blanco ante los Astros, marcó un antes y un después en la relación entre la comunidad mexicana y el béisbol estadounidense. En una década de crisis, su presencia en el montículo elevó la asistencia en los estadios en un 58% y consolidó al Dodger Stadium como un punto de encuentro para millones de latinos.
Con su retiro del campo, Valenzuela continuó siendo una presencia constante como analista de radio en español durante más de dos décadas, y su legado sigue vivo en cada juego que se celebra en el béisbol de América Latina.
El futuro de su inducción queda abierto; la próxima revisión en 2031 podría ser el momento decisivo que le permita finalmente ser reconocido entre los grandes de la historia del deporte.