El 38 años de la selección argentina fue recibido con un ovación que, según crónicas locales, se escuchó de la parte más lejana del estadio.
El evento, organizado por una entidad privada sin relación directa con la Federación de Fútbol de India (AIFF), proyectó un encuentro de exhibición. Sin embargo, la tarde se vio truncada cuando el atacante, tras un breve saludo y una ronda de fotos, salió del estadio pese a que la agenda apuntaba a un partido de práctica de 15 minutos.
Los asistentes, muchos de los cuales pagaron más de 10 000 rupias por sus entradas —equivalente a 100 USD— se sintieron estafados por la brevedad del acto. El descontento pronto se transformó en disturbios, con grupos levantando asientos y botellas que luego se lanzaron al césped, y al menos un fanático cruzó la línea de meta para entrar al campo.
La policía estatal, encabezada por el inspector Javed Shamim, reaccionó rápidamente. Según declaraciones, el principal responsable de la organización del evento fue arrestado sin resistencia y su identidad se confirmó al momento. El mandatario regional, Mamata Banerjee, expresó su desconcierto ante la falta de coordinación, calificando la situación como “un desastre de logística”.
El caso ya está bajo investigación de las autoridades locales, que están evaluando la posibilidad de reembolsar a los clientes. Por su parte, la AIFF ha emitido un comunicado en el que descarta cualquier implicación en la planificación o ejecución del evento, subrayando que “la organización de los actos privados queda fuera de nuestro ámbito de responsabilidad”.
Messi, que había llegado a Calcuta tras un partido triunfal en el Inter Miami, no ha emitido pronunciamientos oficiales sobre el incidente. Lo único que se confirma es que seguirá con su gira por la India, con paradas en Hyderabad, Bombay y Nueva Delhi, y con la expectativa de encontrarse en la capital con el Primer Ministro Narendra Modi.
La noche terminó con el sonido de un silencio incómodo y el eco de las voces del público, que todavía expresan la indignación por lo que consideran una experiencia truncada. A menos que las autoridades ofrezcan una respuesta clara, la polémica seguirá alimentando las redes y los debates sobre la organización de eventos internacionales en el país.