Con la llegada de Ángel Sepúlveda al Club Deportivo Guadalajara, la narrativa se traslada a un nuevo capítulo del Clausura 2026. El delantero mexicano, de 34 años, regresa a la casa donde un breve capítulo en el Apertura 2018 dejó apenas una marca en la balanza de goles y asistencias. Ahora, su experiencia se suma al conjunto bajo la dirección de Gabriel Milito, quien busca reforzar el ataque con figuras que aporten presencia física y capacidad asociativa.
La incorporación de Sepúlveda se alinea con la estrategia de fichajes de Chivas, que también incluye a Ricardo Marí en el punto de gol y la renovación del centrocampista “Hormiga” González, así como del defensa “Oso” González. Con una carrera que abarca 39 goles y 11 contribuciones en la última etapa en Cruz Azul, el jugador ha demostrado ser un delantero fiable, consolidándose como máximo goleador en la CONCACAF Champions Cup 2025 y merecedor del MVP del torneo.
Para la afición, el regreso no solo representa la inclusión de un jugador con trayectoria, sino la reintroducción de una identidad que se percibe como un vínculo emocional con el club. El gesto de “bienvenido a casa” resuena en las redes y en los corazones de los seguidores, reforzando la idea de que Chivas apuesta por la continuidad y el talento nativo.
Con la mirada puesta en la próxima fase del torneo, la nueva plantilla promete combinar la experiencia de sus veteranos con la velocidad y la frescura de sus jóvenes, creando una fórmula que busca el equilibrio necesario para afrontar los retos que se avecinan en la temporada que se cierra.