Esa intervención fue rápidamente ampliada y analizada por una importante voz del deporte nacional, la cual no tardó en reaccionar al comentario en la plataforma X.
José Ramón Fernández, conocido por su tono directo y por su trayectoria en programas de televisión y radio deportiva, hizo de su lugar de transmisión el escenario para lanzar una serie de expresiones que, según varios espectadores, calificaban a la crítica como una “ataque personal” y “un gesto de falta de ética”. Fernández continuó describiendo al periodista en cuestión como “el más imbécil” de todos sus alumnos, una frase que provocó un rápido alboroto en las redes y en la prensa local.
Por su parte, David Faitelson, exjugador que hojea su rol como comentarista y analista en la misma compañía de medios, respondió a la acusación alegando que la crítica de Fernández iba más allá de lo profesional y afectaba su reputación. En su publicación en X afirmaba que la confrontación no solo era un “acto de violencia verbal” sino también un intento de “dañar la imagen del periodismo deportivo”. Faitelson dejó en sus comentarios la frase : “Alguien está siendo atacado sin razón, y no todo el debate debería llegar a la violencia”.
El origen de la contienda se remonta a la decisión de Antonio Mohamed, director técnico del Toluca, de descartar a Hugo González como portero titular sustituido por Luis García en la segunda jornada del enfrentamiento. Este hecho fue criticado por Faitelson durante la transmisión del partido, donde resaltó que “el gesto del DT Mohamed, exhibiendo a Hugo González, no fue una buena decisión” y que la elección de Luis García “no se justifica”. Fernández, en su segmento en el programa “SportsCenter”, reaccionó al instante y calificó la defensa de Faitelson como “malísima” y “algo que nadie debería decir delante de la audiencia”.
La controversia se intensificó tras la proclamación de Toluca como bicampeón, cuando Mohamed se presentó ante las cámaras de TUDN y dirigió un mensaje dirigido a Faitelson. En dicho comentario, Mohamed describió la crítica como “una falta de respeto” y calificó a Faitelson de “un interlocutor desubicado”, lo que provocó una rápida difusión en redes sociales donde los fanáticos y los expertos del deporte debatieron la legitimidad de la crítica y la respuesta del técnico.
La situación continúa siendo tema de debate en los medios. Mientras tanto, la audiencia sigue siguiendo cada nuevo intercambio entre las distintas voces que forman parte de este duelo de opiniones, que ahora va más allá de la cancha y se ha convertido en un fenómeno cultural que gira alrededor de la integridad y la responsabilidad en el periodismo deportivo.