El Consejo de la FIFA, tras una votación unánime, aprobó una asignación económica histórica de 727 millones de dólares destinada a reforzar el alcance y la cobertura de la Copa Mundial. Esto incluye una contribución única para los 48 clubes y una compensación directa a las federaciones participantes, con un aporte adicional de 1.5 millones por selección para cubrir los gastos de preparación.
Entre las recompensas, el campeón recibirá 50 millones de dólares, superando los 42 millones que obtuvo la Selección Argentina en Qatar 2022. Los equipos que finalicen en los puestos 33 a 48 recibirán 9 millones cada uno, y se destinarán otros 1.5 millones para sus costes operativos. El esquema de pagos también asegura un ingreso mínimo garantizado de 10.5 millones por federación miembro que participe.
En cuanto a las fuentes de ingreso que financian este esquema, la FIFA proyecta que la edición 2026 genere 8,900 millones de dólares en ingresos directos, mientras que el ciclo financiero de 4 años acumulado alcanzaría la cifra de 13,000 millones. Las grandes barreras de entrada están cubiertas por ingresos derivados de derechos de transmisión—en México, Televisa, Univisión y TV Azteca; el segmento publicitario—con marcas como Adidas, Coca‑Cola y Visa; y por venta de entradas, paquetes de hospitalidad y merchandising.
El presidente Gianni Infantino destacó que “la Copa Mundial 2026 no solo será histórica por sus torneos, sino también por las contribuciones económicas que se destinarán a la comunidad mundial del fútbol”. Sus palabras apuntan a que las ganancias se repartirán con mayor equidad tras el aumento de los precios de las entradas, lo que se evidencia en un incremento del 174 % respecto al presupuesto inicial, un 204 % en las jornadas de apertura y casi un 460 % para la final que se disputará en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
Con la consolidación de estas cifras, la preparación de las federaciones y la seguridad del torneo se ven reforzadas, prometiendo que la Copa Mundial 2026 no solo destaque por la calidad de juego, sino también por la magnitud de su impacto financiero en el ecosistema deportivo global.