Janet Fragoso Alonso, mejor conocida como Miss Janeth, nació el 14 de enero de 1973 en la Ciudad de México y comenzó su carrera en los años noventa, cuando las mujeres comenzaban a reclamar un espacio propio dentro de la industria del cuadrilátero. En 2001 logró coronarse como Campeona Mundial Femenil de la Universal Wrestling Association (UWA), un título que consolidó su reputación como una competidora dominante y audaz.
El 17 de diciembre, la comunidad de la promoción Asistencia Asesoría y Administración (AAA) y del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) se vio tomada por una ola de emoción y reflexión. En sus redes sociales y comunicados de prensa, ambos organismos expresaron su pesar y resaltaron el impacto de Miss Janeth en el desarrollo del wrestling femenino en México.
Entre las voces que salieron a la luz destacó la de la veterana Lola González, quien, con palabras cargadas de respeto y gratitud, confirmó el fallecimiento de la luchadora a través de sus cuentas públicas. Asimismo, la facción “Las Brujas”, con la que se ganó un lugar sólido en la historia de la división femenina, expresó su tristeza y recordó el legado de su compañera.
Para la familia, la noticia no es solamente una pérdida perdida; es el cierre de una etapa llena de orgullo y sacrificio. En un mensaje que pidió respeto y comprensión, se pidió a los fans que honraran la memoria de la estrella en lugar de caer en especulaciones o rumores no confirmados sobre las causas de su muerte.
La comunidad del ring, aunque todavía al margen de detalles concretos, ha visto reflejado en el deceso de Miss Janeth la huella que deja cada luchadora que aporta su estilo y pasión al deporte. A los 52 años, su partida deja un vacío notable, pero también una herencia que sigue inspirando a nuevas generaciones a romper barreras.