De repente, los rumoreros del deporte se desbordan y las voces de jugadores y entrenadores comienzan a susurrar, como si algo trascendiera el juego mismo. En el centro de esta atmósfera eléctrica, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) ha tomado una decisión que pondrá a Caracas en el papel de invitado, no como anfitrión, sino como participante.
Guadalajara queda confirmada como la nueva capital del certamen y México tendrá la oportunidad de poner a dos de sus equipos más destacados bajo el sol caribeño de febrero. La jornada se desarrollará del 1 al 7 y contará con cinco equipos: los finalistas de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), el campeón invernal de República Dominicana, el equipo de Puerto Rico y el representante de Panamá, que llega como invitado para completar la alineación.
La razón de esta reubicación viene de un contexto geopolítico que ha generado “situaciones ajenas a su control” en Venezuela. Ante la imposibilidad de garantizar la seguridad y logística, el país original ha declarado su retirada, y equipos de Puerto Rico, República Dominicana y México decidieron no competir en territorio venezolano. En este escenario, la LMP ofreció una solución inmediata: Guadalajara como sede alterna, como ya se había explorado en 2025 con la ciudad de Mexicali.
El presidente de la LMP, Salvador Escobar, aseguró que la infraestructura deportiva de Guadalajara es idónea y que su experiencia reciente en el evento facilitará el proceso de organización. Este será el segundo año consecutivo en que la misma liga gestiona la Serie del Caribe, después de la edición de 2025.
Con esta designación, México llegará a su decimoseptena edición como anfitrión, la cifra más alta entre los miembros de la Confederación. Según la CBPC, el equipo campeón de Venezuela está contemplado dentro del cronograma, aunque su participación final dependerá de los acuerdos logísticos que surjan antes del inicio del torneo.