Con esta caída, el equipo confirmó su adiós a cualquier posibilidad de avanzar a los playoffs, lo que significa que la organización más valiosa del mundo, según Forbes, no ha conseguido un título desde su última victoria en el Super Bowl XXX en 1996.
El propietario de los Cowboys, Jerry Jones, se mostró frustrado tras el partido y declaró que el equipo tendrá que evaluar sus opciones y hacer cambios en el cuerpo técnico para evitar repetir este fracaso el próximo año. Jones compró los Cowboys en 1989, cuando el equipo ya había ganado dos títulos de Super Bowl, pero en las últimas tres décadas ha sido incapaz de volver a ese nivel. En ese tiempo, ni siquiera han alcanzado el Campeonato de la Conferencia Nacional (NFC), siendo eliminados en la Ronda Divisional en siete ocasiones y en la Ronda de Comodines en seis.
Lo más alarmante es que, en ese mismo periodo, todos los demás equipos de la NFC han disputado al menos una vez el Campeonato de la Conferencia, incluidos los Detroit Lions, que nunca han llegado al Super Bowl. Los Cowboys, por su parte, siguen siendo los únicos en no haber logrado esa meta en más de 30 años.
En la temporada actual, el equipo llegó a la Semana 15 con algunas posibilidades de clasificación, pero tras su derrota contra los Eagles (29-18), y la humillación ante los Chargers, sus esperanzas de playoffs se desvanecieron. Esta eliminación marca dos temporadas consecutivas fuera de la postemporada para un equipo valorado en 13,000 millones de dólares.
A pesar de ser uno de los equipos con mejor ofensiva, los Cowboys sufren de una de las peores defensas de la temporada, permitiendo un promedio de 30.3 puntos por partido, lo que ha sido clave en su mal desempeño. Jerry Jones lamentó profundamente el fracaso, expresando su decepción por los aficionados y los jugadores, y dejando abierta la pregunta de si el equipo podrá hacer los cambios necesarios para ser competitivo en el futuro.
Mientras tanto, equipos como los Philadelphia Eagles siguen avanzando, con un récord impresionante en la División Este de la NFC, mientras los Cowboys se preparan para una nueva temporada sin playoffs.